La orden no implica una legalización del uso recreativo de la sustancia

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves la firma de un decreto que sacará a la marihuana del grupo en la que la habían colocado las autoridades junto a otras drogas, como la heroína, el MDMA o el LSD, “peligrosas” por su “potencial de abuso”, para reclasificarla en otra categoría, junto a la codeína, la ketamina y ciertos esteroides. En la práctica, la decisión, que no implica la legalización de la sustancia con fines recreativos, acelera el proceso que permitirá la investigación de los usos médicos de la planta, hasta ahora ilegales a nivel federal.

El anuncio lo hizo Trump en el Despacho Oval rodeado de pacientes, un militar retirado uniformado, médicos vestidos con bata blanca y emprendedores de la industria del cannabis. El presidente dijo que hay “mucha gente” que le estaba rogando que lo hiciera, “gente que lleva décadas sufriendo un gran dolor”.

La medida, prometió, beneficiará a enfermos con “dolencias incurables, cánceres agresivos, convulsiones, trastornos neurológicos y otro tipo de enfermedades, también a veteranos con lesiones relacionadas con sus servicios al país y personas mayores que viven con problemas médicos crónicos que han deteriorado gravemente su calidad de vida”.