Guía para saber elegir entre salsas de nombres exóticos, botes de tamaño industrial, variedades aliñadas o sin gluten y, en definitiva, un mundo de salsas de soja que parece no tener fin

Los supermercados asiáticos son cada vez más comunes en todo el país y, con ellos, el estimulante aumento de productos cada vez más específicos. La salsa de soja, el más común de ellos, también ha crecido, y de tener un par de variedades hemos pasado a

1/con-fabas-gallegas-o-habas-marinas-los-restaurantes-espanoles-ya-hacen-su-propia-salsa-de-soja.html" data-link-track-dtm=""> tener decenas que pueden convertir un pasillo de salsas en un acertijo intimidante. Con esta guía ponemos luz al asunto y facilitamos tu próxima incursión en el mundo de la salsa más popular de Asia.

A ti también te habrá pasado. Creías que sabías cocinar por hacer salteados y echar salsa de soja con alegría y la única teriyaki que conocías era la de marca blanca de tu súper habitual. Y ahora te diriges alegre al supermercado asiático que acaba de abrir cerca de casa para reponer tu stock de salsas listo para volver a chorrear tu arroz.

Pero, al entrar, un muro de botellas se alza ante ti. Una gran muralla negra compuesta por decenas de botes de salsa de soja con extraños caracteres te frena el paso y veta tu acceso a las delicias de la cocina asiática, remarcando tu ignorancia y obligándote a pensar: ¿Qué estaba comprando yo hasta ahora?