Los presidentes dan por superada la crisis diplomática por las diferencias sobre la Conquista y anuncian que se celebrará una nueva cumbre progresista en territorio mexicano en 2027
México y España dieron un paso decisivo hacia la reconciliación. Después de siete años de tensiones y estancamiento en la relación bilateral, Pedro Sánchez y Claudia Sheinbaum se encontraron este sábado por primera vez en la IV Reunión en Defensa por la Democracia en Barcelona y dieron prácticamente por superada la parálisis política por las diferencias sobre los abusos cometidos durante la Conquista. “No hay crisis diplomática. Nunca la ha habido”, afirmó Sheinbaum apenas llegó a la cita, el primer encuentro de alto nivel entre las autoridades de ambos países desde 2018.
Las declaraciones de la mandataria mexicana marcaron el tono del resto de la jornada, en la que ambos dirigentes intercambiaron gestos para acercarse y hacer patente que la prioridad es mirar hacia adelante y dejar atrás los desacuerdos. “Compartimos una gran sintonía sobre cómo continuar estrechando nuestros tan especiales lazos culturales, económicos y sociales“, reseñó Sánchez en redes sociales. Durante el encuentro, Sheinbaum propuso que México sea la sede de la próxima cumbre progresista prevista para 2027, una oferta que su homólogo español agradeció, anunció poco después como un hecho y calificó como ”una gran noticia".







