El Gobierno español reconoce las injusticias cometidas en la Conquista, una primera salida al choque entre ambos países por las diferentes interpretaciones en torno a aquel evento histórico

México y España han dado un paso que se antoja definitivo hacia su reconciliación diplomática tras casi siete años de enfriamiento a raíz de un choque de interpretaciones en torno a la Conquista. El expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador demandó en 2019 a la Corona española pedir perdón por la violencia cometida en ese periodo contra los pueblos indígenas, una exigencia que ha hecho suya la actual presidenta, Claudia Sheinbaum. España, que en un inicio descartó con contundencia toda posibilidad de emitir una disculpa en ese sentido, reconoció este viernes, en voz de su ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que hubo “dolor e injusticia” en los pueblos originarios de América. Si bien no ha sido la Corona la que ha hablado, como espera el Gobierno mexicano, se trata de un gesto de enorme relevancia simbólica y política, encaminado a recomponer la maltrecha relación diplomática, que a veces llegó a la hostilidad, entre dos naciones que comparten más que la lengua.

Los gestos de acercamiento de posturas se venían asomando, no por la vía de la política, sino de la cultura. España ha concedido dos premios Princesa de Asturias este año a México, el de las Artes a la fotógrafa Graciela Iturbide, y el de la Concordia al Museo Nacional de Antropología. A su vez, México cedió más de 400 piezas prehispánicas referentes al arte de las mujeres indígenas para que se exhibiesen en cuatro exposiciones en Madrid. Precisamente, la inauguración de la muestra en el Instituto Cervantes, titulada La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, ha sido el escenario donde se ha destrenzado el nudo gordiano que la política dura no había logrado destejer. Allí, Albares dijo que la historia que tienen en común México y España, “como toda historia humana, tiene claroscuros”. “Hubo injusticia, justo es reconocerlo y lamentarlo. Esa es parte de nuestra historia compartida, no podemos negarla ni olvidarla”, afirmó. De paso, el ministro reiteró la gratitud del pueblo español por el acogimiento de los exiliados del franquismo, otro de los puntos que confirman la relación fraterna entre los dos países.