España y México tienen la mayor aproximación en siete años tras las tensiones diplomáticas por la interpretación de aquel periodo
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha recogido el guante del Rey español, Felipe VI, y ha reconocido el “gesto de acercamiento” que tuvo el día anterior, durante su visita a la exposición de mujeres indígenas que México envió a España en otoño. El jefe de Estado dijo entonces que “hubo mucho abuso” y “controversias éticas” en la colonización de Améric...
a por parte de los conquistadores, la mayor concesión hasta la fecha por parte de la Casa Real. La mandataria ha valorado el gesto, “a diferencia de hace varios años”, ha dicho, “donde ni siquiera se reconoció la carta que envió el presidente [Andrés Manuel] López Obrador”, en la que exigió el perdón de España por los desmanes de aquel periodo. La rotunda negativa del país europeo provocó, como ha reconocido la propia Sheinbaum en su conferencia matutina este martes, el “enfriamiento de las relaciones”, que ya comienzan a descongelarse.
El gesto de acercamiento de Felipe VI no ha llegado del todo por sorpresa. Los dos países han ido limando asperezas en el último año y España ha tenido varios guiños con México que buscaban allanar el terreno para reconducir la relación política, el ámbito donde el desencuentro ha sido más patente. Algunos han sido más sutiles, como la concesión de los premios Princesa de Asturias a la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide (el de las Artes) y al Museo Nacional de Antropología mexicano (el de la Concordia). Otros se aproximan con prudencia a la exigencia que López Obrador puso sobre la mesa en 2019: la petición explícita de perdón por parte de España por la Conquista de América, un tema que pasó de ser marejada de fondo a ocupar la primera línea política.








