La presidenta mexicana detalla que no se reunirá con Felipe VI en su visita a Barcelona, en la que mantendrá un encuentro con Pedro Sánchez

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha dado un paso más hacia el deshielo con España. La mandataria ha reconocido este lunes que “en el último año” el Gobierno de Pedro Sánchez y la Casa Real han mostrado un “acercamiento distinto” sobre el papel de los expedicionarios españoles durante la Conquista y el periodo colonial. “Hay que reconocer que hay un avance en lo que han declarado”, ha destacado en su conferencia matutina. También ha asegurado que, durante su visita a Barcelona el fin de semana, mantendrá una reunión con Sánchez y que, por el momento, no contempla una cumbre con el rey Felipe VI.

Sheinbaum ha decidido ir aún más allá. En un nuevo paso hacia la distensión, la presidenta ha relegado, al menos por ahora, la demanda de perdón a España por los desmanes de la Conquista, como pidió a través de una carta su antecesor y mentor político, Andrés Manuel López Obrador. Fue precisamente esa posición la que desembocó en el alejamiento entre ambos gobiernos progresistas hace casi una década. En su lugar, la presidenta ha optado por una posición más templada: “Es importante que sigamos en esta visión [de la historia], que sigamos enviando muchas exposiciones, que vayan antropólogos mexicanos a España a explicar lo que eran las grandes civilizaciones, que se escuche lo que fue la llegada de los españoles”.