La presidenta mexicana se reúne con Sánchez en la IV Cumbre en defensa de la democracia en Barcelona tras siete años de parálisis en la relación política entre ambos países
Claudia Sheinbaum se ha plantado frente a una nube de cámaras y micrófonos que se arremolinaban a las puertas de la Fira de Barcelona a la espera de su llegada a la IV Reunión en Defensa de la Democracia. La presidenta de México ha destacado la importancia de la cumbre, se ha dicho “contenta” en su primera visita a Europa en lo que va de su mandato y ha citado a Abraham Lincoln a las puertas del acto oficial, concebido como un espacio para plantear alternativas ante los desafíos que plantean el auge de la extrema derecha y los ataques de Donald Trump al orden mundial. “La democracia es el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, ha afirmado este sábado. Inmediatamente después, los periodistas le han preguntado si la crisis diplomática con España está superada. “No hay crisis diplomática, nunca la ha habido. Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”, ha asegurado.
Una media hora más tarde, sobre las diez de la mañana, se ha dado el momento que había provocado una enorme expectación en ambos lados del Atlántico en los días previos a la cumbre, que ha congregado a más de una decena de líderes mundiales de izquierdas. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha estrechado la mano de la mandataria y ambos han posado sonrientes ante las cámaras. Es el primer encuentro de alto nivel entre las autoridades de ambos países en ocho años, luego de la petición de disculpas que envió en 2019 el expresidente Andrés Manuel López Obrador, predecesor y mentor de Sheinbaum, al Rey de España por los abusos cometidos durante la conquista.









