La presidenta de México evita entrar al choque con el presidente de EE UU en la antesala de la Cumbre de Gobiernos progresistas que se celebrará este fin de semana en España
Unas horas antes de tomar el avión para viajar a España, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha dado más detalles sobre la cumbre de gobiernos progresistas a la que asistirá el sábado. La mandataria ha anunciado que parte de la comitiva incluirá a la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, para participar en un primer encuentro con “movimientos progresistas”. A continuación, se celebrará la cumbre de jefes de Estado, a la que ha sido invitada por el anfitrión, el presidente español, Pedro Sánchez, sellando las paces diplomáticas tras años de tensión por la herencia colonial. La cumbre supone además un alineamiento con otros gobiernos progresistas en la región en medio del turbulento escenario internacional marcado por los ataques y la presión de Donald Trump sobre el continente. La presidenta ha evitado en todo caso cualquier palabra gruesa y durante su conferencia mañanera de este jueves ha afirmado que “no se trata de una reunión anti-Trump”.
La presidenta recordó el camino recorrido hasta consolidarse el viaje de este fin de semana. El detonante de la crisis fue la carta que Andrés Manuel López Obrador, antecesor y mentor de Sheinbaum, envió en 2019 al rey Felipe VI, en la que le reclamaba que pidiera disculpas por los desmanes contra los pueblos indígenas cometidos durante la Conquista de América. “Se molestaron”, dijo la mandataria recordando los inicios de la crisis, que derivó en que el rey español no fue invitado a la toma de protesta de Sheinbaum en 2024. Ya en los últimos meses, llegaron los gestos de acercamiento de la mano de la cultura. El canciller español, José Manuel Albares, reconoció “la injusticia y el dolor” causados a los pueblos mexicanos originarios.








