Una investigación internacional en la que ha participado EL PAÍS revela cómo Microsoft y otras tecnológicas presionaron a Bruselas para introducir una cláusula de confidencialidad en la normativa europea
Microsoft y DigitalEurope, un grupo de presión entre cuyos miembros se encuentran Amazon, Google y Meta, lograron una cláusula de confidencialidad en la legislación de la UE para bloquear el acceso público a información fundamental sobre el impacto medioambiental de cada centro de datos, según ha podido revelar una investigación liderada por Investigate Europe en la que han participado EL PAÍS y medios como The Guardian y Le Monde....
La Comisión Europea recopila datos clave sobre centros de datos, como la eficiencia energética y el consumo de agua. Sin embargo, la información sobre la huella ambiental de cada instalación no es de acceso público. Eso es así después de que la industria presionara para modificar la legislación de 2024 con el fin de clasificarla como confidencial y comercialmente sensible.
La Comisión animó a los Estados miembros de la UE a rechazar las solicitudes públicas de información, como muestra un correo electrónico enviado a principios de 2025 compartido con Investigate Europe. En ese mensaje, un alto cargo de la Comisión insistió a las autoridades nacionales en que estaban “obligadas a mantener la confidencialidad de toda la información y los indicadores clave de rendimiento de cada centro de datos particular”.







