La alarmante advertencia del FMI sobre el riesgo de recesión mundial da la medida del despropósito de la guerra contra Irán

La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán ha dado un vuelco a las perspectivas de la economía global. El encarecimiento de la energía va a dañar el crecimiento y a presionar al alza los precios de los combustibles, los alimentos y las materias primas, hasta el punto de que puede provocar incluso una recesión mundial comparable a la pandemia o a la debacle financiera de 2008.

l-petroleo-se-encarece-mas.html" data-link-track-dtm="">Es el duro diagnóstico del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha rebajado de forma generalizada las previsiones de crecimiento de las principales economías, incluida la española, que pese a todo encadenará cinco años como líder del crecimiento entre los grandes países de Europa. Por ahora, el organismo prevé que el PIB global crezca un 3,1% este año, dos décimas menos de lo estimado hace apenas dos meses, siempre que el conflicto finalice en las próximas semanas. Pero el FMI se puso ayer en lo peor. De continuar la tensión, la revisión del escenario global puede adoptar tintes dramáticos.

Las advertencias sobre el impacto del conflicto bélico se acumulan. La Agencia Internacional de la Energía viene alertando del riesgo de detonar la peor crisis energética de la historia. Por primera vez desde la pandemia, cuando la actividad económica se paralizó por culpa del confinamiento y el cierre de fábricas, la demanda de crudo va a caer este año. El flujo de petróleo y sus derivados por el estrecho de Ormuz se ha reducido a unos 3,8 millones de barriles al día, frente a los más de 20 millones de antes del conflicto. Eso explica que el crudo cotice por encima de los 100 dólares o que el precio del gas se haya disparado un 80% en apenas mes y medio. La incertidumbre que genera la crisis energética domina un escenario marcado hasta el 28 de febrero por los aranceles impuestos por Estados Unidos, el impacto de la inteligencia artificial y los desequilibrios en las cuentas públicas.