Grupos de la derecha católica española, con conexiones con el líder húngaro antes que Vox, se quedan sin su faro. Dos centros pro-Orbán de Budapest, el CDF y el MCC, han tejido alianzas y desarrollan actividad en España
Subido a un estrado, junto a un crucifijo, en el aula magna de la Universidad San Pablo CEU, en Madrid, Viktor Orbán proclamó lo que a su juicio es un mandato divino para los cristianos, “también los políticos”: “Dios nos ha nombrado vigías”, dijo. Era 2012. Aunque aún no había salido del Partido Popular Europeo, el primer ministro húngaro ya repetía una alerta sobre la supuesta amenaza a las esencias cristianas de Occidente que con el tiempo se conver...
tiría en distintivo de la extrema derecha en todo el continente. Y le sumaba un discurso mesiánico, con él mismo como protector de las “raíces cristianas” de Europa, que entusiasmó a la audiencia de aquel acto organizado por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).
Aunque se ha enfatizado el impacto político y financiero que la caída de Orbán puede tener para Vox, las conexiones del jefe del Fidesz en España van mucho más allá y son —como demuestra el acto de 2012— incluso anteriores al nacimiento en 2013 del partido. Así que no solo la formación de Santiago Abascal ha perdido un referente y sufrido el debilitamiento de unas conexiones con el resultado del domingo. El avispero de organizaciones partidarias de inspirar la política en ideas religiosas para impulsar medidas restrictivas en derechos LGTBIQ+, familia, aborto y eutanasia, lleva años con Orbán colocado en los altares. De Abogados Cristianos a Hazte Oír, de Red Política de Valores a NEOS, numerosos grupos han perdido a un “vigía”, usando los términos del propio Orbán, que ha contado al menos con dos organizaciones de su órbita que han tejido alianzas y desarrollan actividad en España.








