El bloqueo del húngaro de un préstamo multimillonario para Ucrania y un caso de espionaje para Rusia aumentan la furia europea contra el nacionalpopulista en plena campaña electoral

Viktor Orbán, el gran provocador de Bruselas, se ha convertido en una pesadilla para Unión Europea. El primer ministro húngaro, que desearía una Europa cristiana, sin inmigrantes y de valores tradicionales, ha hecho de la coacción a la UE la marca de su Gobierno y ha protagonizado feos contenciosos con el Ejecutivo comunitario por sus ataques al Estado de derecho y el bloqueo casi constante de las medidas de apoyo a Ucran...

ia. Desde hace semanas, en una maniobra inédita, bloquea un préstamo multimillonario europeo para el país invadido por Rusia, pese a que ya lo había aprobado y a que Hungría ni siquiera pondrá dinero. Orbán, el líder europeo más cercano a Rusia y con estrechos vínculos con el movimiento MAGA (Make America Great Again) del estadounidense Donald Trump, mantiene, de nuevo, paralizada a la Unión Europea

Que haya roto su promesa ha elevado la furia de sus homólogos europeos a cotas nunca vistas. Tanto, que en el último Consejo Europeo Orbán recibió una severa reprimenda de prácticamente todos los líderes de la UE, según varias fuentes comunitarias. Habitualmente locuaz, el primer ministro húngaro parecía incluso afectado por los embates de sus compañeros en la que muchos querrían ver como una de sus últimas cumbres de la UE: se enfrenta a unas elecciones legislativas el próximo 12 de abril en las que su partido, Fidesz, lo está teniendo difícil por primera vez en mucho tiempo.