Su hija recordaba este lunes, sobre todo, su carácter “vitalista”

Tulia vino de Colombia a España hace tres décadas, animada por su hermana María Lourdes, para estudiar un doctorado de Derecho Internacional, pero nunca llegó a hacerlo. Conoció a un hombre con el que se casó, con el que tuvo dos hijos que hoy ya tienen 25 y 23 años, y que ha pasado todos estos años ejerciendo violencia contra ella, incluso después de separarse en 2006. Tulia llevaba mucho tiempo intentando no solo cortar el control al que él la sometía, sino rehacer su vida, hasta que este lunes ese hombre la asesinó. Ella, de 64 años, consta ya en las estadísticas de violencia machista como la víctima número 16 en lo que va de año; son 1.359 desde que existe registro, en 2003. Su hija, este lunes, ponía por encima de todo lo demás el carácter “vitalista” de su madre.

A finales de 2024 le diagnosticaron un cáncer de mama y se fue unos meses a casa de su hermana. Después, tras recuperarse, volvió a su vivienda, que estaba en el mismo bloque que la de su ya exmarido, de 65 años, en el barrio de La Fuensanta de Córdoba. Él tenía llaves de la casa de Tulia, la controlaba e intentaba que la relación nunca acabase del todo. Siguió estas tres décadas, aunque Tulia intentó muchas veces romperla definitivamente. Tras su enfermedad, ella estaba intentando recuperar parcelas de libertad. Incluso se había animado a practicar senderismo, algo que, según explicaba este lunes la familia, generó aún más violencia en él.