EL PAÍS reconstruye, con testigos y personas conocedoras de la investigación, los 22 meses de secuestro de la mujer, desde que fue retenida por Alberto S. M. hasta que logró escapar

Nunca la dejaba sola. Alberto S. M., conocido como El Coleta, no salía de la casa de huerta en la pedanía murciana de San José de la Vega en la que tuvo retenida a quien fue su pareja durante 22 meses. Ni siquiera pisaba la calle para hacer la compra y, cuando se iba a dormir, normalmente después de golpearla o de violarla, la dejaba maniatada y encerrada en el baño. Este es el durísimo testimonio que Salma, de 38 años y origen marroquí, se disponía a relatar este viernes en el juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Murcia. Alberto S. M. ha ingresado en prisión provisional por su implicación en estos hechos, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Murcia.

Magullada y todavía en estado de shock por el calvario que ha vivido, Salma tiene claro que continuará adelante con su denuncia contra quien fue su pareja. Dos personas que han escuchado el relato de Salma, y cuya identidad no se difunde por su protección, han relatado a EL PAÍS el infierno que sufrió la mujer. Sus testimonios coinciden con los aportados por fuentes conocedoras de la investigación aportados a este periódico. Con todos ellos, se ha reconstruido el testimonio que recoge este artículo.