Una mujer denuncia que ha estado dos años retenida en una vivienda de la huerta murciana. La Policía detiene al captor y a dos vecinos por encubrimiento

El 1 de abril de 2024 la familia de Salma R. denunció su desaparición y se inició su búsqueda. Junto a una foto de carné con su cara sonriente, la descripción: mujer de pelo castaño, ojos marrones y 1,65 metros de altura. El caso nunca llegó a resolverse, e incluso se barajó que su marcha hubiera sido voluntaria. Pero casi dos años después, el pasado 10 de febrero, la mujer logró escapar del infierno de vejaciones, golpes y agresiones sexuales al que había sido sometida. Su captor ha sido detenido. Lo ocurrido se investiga como un caso de violencia machista. ...

Salma, marroquí de 38 años, logró escapar por sus propios medios de la casa de los horrores en la que permaneció, sin salir nunca a la calle, durante 22 meses, según fuentes cercanas a la investigación. Aprovechó que su captor estaba dormido para abandonar la vivienda, una casa de una sola planta en medio de la huerta de Murcia, en la pedanía de San José de la Vega. Por su entrada principal, la vivienda no daba pistas de lo que escondía tras sus muros: en la puerta de acceso cuelga un cartel publicitario de un estudio de tatuajes y, tras ella, un patio con piscina, un enramado con una fuente de piedra, una mesa con sillas y un saco de boxeo. Desde la parte trasera se deja ver un ambiente mucho más decadente, con hierbas salvajes, coches desguazados y escombros. La vivienda comparte entrada con otra casa unifamiliar. Alrededor de las edificaciones, huertos de limoneros y vallas metálicas.