El Fondo rebaja hasta el 2,1% el crecimiento del PIB de España para este año por las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo
España no es inmune a las bombas en Oriente Próximo. La economía española se resentirá este año por el conflicto en el golfo: crecerá menos, creará menos empleo y tendrá más inflación que si no hubiera estallado la guerra, según certifica el último informe de Previsiones Económicas Mundiales (WEO, por sus siglas en inglés) difundido este martes por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La institución multilateral proyecta un crecimiento para la economía española del 2,1% este año, una ostensible desaceleración respecto al 2,8% que creció el año pasado. El pronóstico de Fondo coincide con el anticipado hace apenas tres semanas, ya con la guerra en marcha, cuando publicó el documento de diagnóstico sobre la economía española (el resumen del conocido Artículo IV), pero supone una rebaja de dos décimas respecto al cálculo difundido el pasado enero.
La previsión del Fondo es más prudente que la del Gobierno de España, que el invierno pasado calculó que el PIB español avanzaría un 2,2% este año.
Para el próximo año, el Fondo proyecta un crecimiento del PIB español del 1,8%, una décima más que hace tres semanas, pero una menos que en enero. Este baile de décimas apenas es significativo en el arriesgado deporte de las predicciones y en realidad es una prueba más de la elevada incertidumbre a la que está sometida la economía mundial.







