El PIB mundial se ha comportado mejor de lo esperado y avanzará un 3,2% en 2025 pese al escenario incierto; el próximo ejercicio seguirá enfriándose
Los peores augurios económicos para este curso se han alejado y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) lo refleja en sus nuevas proyecciones. El organismo ha elevado en tres décimas el crecimiento del PIB global para 2025, hasta el 3,2%, en un ejercicio de revisiones al alza generalizado, pese a la persistencia de “importantes riesgos” relacionados con la guerra comercial, las presiones inflacionarias y la sostenibilidad fiscal. En este nuevo escenario, España repetirá como la gran economía avanzada con el mejor desempeño del mundo, con una expansión estimada del 2,6%, dos décimas más con respecto al anterior pronóstico. Todo ello no significa que el impulso se mantendrá: la actividad, que ya se está desacelerando en comparación con el año pasado, seguirá enfriándose en 2026, tanto internamente como a escala global.
“La economía mundial ha mantenido su resiliencia, pero aún no se ha dejado sentir el impacto total del aumento de los aranceles y de la incertidumbre en materia de políticas. Se espera una moderación del crecimiento económico mundial, al tiempo que sigue habiendo unos riesgos considerables y se mantienen las preocupaciones en torno a la sostenibilidad fiscal y la estabilidad financiera,” ha afirmado este martes Mathias Cormann, secretario general de la OCDE.







