La desviación entre los pronósticos de los centros de análisis y el avance real del PIB se redujo a la mitad el año pasado, pero continúa sesgado a la baja
El prestigio del pesimismo ha sido tradicionalmente mayor cuando se trata de anticipar el futuro. Entre los economistas, esa realidad va camino de convertirse en tendencia: por tercer año consecutivo, los expertos han subestimado el crecimiento de la economía española. El pasado ejercicio, sin embargo, estuvieron algo más finos en sus predicciones: si en 2024 la diferencia entre la media de los pronósticos y el crecimiento real del PIB fue de 1,4 puntos porcentuales —un 1,8% frente a un 3,2%—, en 2025 la distancia se redujo a la mitad y se situó en siete décimas —un 2,1% estimado, frente al 2,8% que finalmente avanzó el PIB—. Así lo recoge la Diana Esade, un estudio que elabora anualmente la escuela de negocios para medir la precisión con que más de una veintena de centros de análisis nacionales e internacionales, así como departamentos de instituciones varias, miden la actividad económica de España.
El que más se acercó volvió a ser el Centro de Predicción Económica de la Universidad Autónoma de Madrid (CEPREDE–UAM), que repite como la entidad que menos se desvió, solo tres décimas, empatada con los economistas de la Universidad Rey Juan Carlos (CEEM URJC). Por abajo, Funcas e Intermoney fueron los que más se alejaron del avance real de la economía, calculando una progresión del 1,8% que se quedó muy corta.






