Raúl Casado |
Madrid (EFE).- ‘Robar ahora para descifrar después’; es la nueva táctica que están ya utilizando los cibercriminales, que estarían robando y ‘congelando’ grandes volúmenes de datos que están cifrados y resultan inaccesibles, pero que sí esperan poder desentrañar en el futuro gracias al desarrollo de nuevas tecnologías, y entre ellas la computación cuántica.
Las empresas de ciberseguridad han alertado de los riesgos reales de esta táctica (‘store now, decrypt later’) y algunos expertos han asegurado que antes del año 2030 se podría alcanzar la capacidad tecnológica suficiente para romper los algoritmos matemáticos y criptográficos que en la actualidad protegen las comunicaciones, las transacciones financieras o numerosas bases de datos.
Y aguardan así al que los expertos han bautizado como el ‘Q day’, el día en el que la computación cuántica alcance una fase de desarrollo comercial y operativo suficiente para vulnerar y quebrar los sistemas actuales, lo que pone en riesgo -advierten los expertos- aquellos datos críticos (como historiales médicos, secretos industriales, información financiera o de seguridad nacional) cuya vida útil y necesidad de confidencialidad se extiende durante muchos años.






