En Miami, varias tiendas minoristas que venden productos para luego ser mandados a La Habana han acabado en la mira de las autoridades estadounidenses y de la comunidad exiliada, acusadas de sostener al régimen

En la tienda Ñooo Qué Barato, un almacén amarillo en una esquina de Hialeah donde por décadas los cubanos han comprado “todo para enviar a Cuba” —desde uniformes escolares hasta canastillas de bebé y lámparas recargables—, el flujo de clientes y las ventas han bajado en las últimas semanas. “La gente no está viajando a Cuba porque tiene miedo por la incertidumbre de que [el presidente Donald] Trump haga algo y se queden varados”, explica Norelbis Ramírez, una cubana de 52 años de Bayamo —en el oriente de la isla— que trabaja como cajera de la tienda. ...

Los mensajes de Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, sobre un posible cambio de régimen en la isla, bien sea una salida negociada en medio de la máxima presión económica que está ejerciendo Washington o como resultado de la “toma de Cuba” que el presidente también ha sugerido, han desatado un clima incierto entre los cubanos del exilio. La falta de certezas ha generado cierta parálisis, pero para muchos, dejar de ayudar a sus familiares en Cuba no es una opción.