El pensador medieval cordobés sigue vigente en la España actual porque plantea algo muy actual: cómo convivir en una sociedad diversa sin renunciar a la razón ni a las creencias
Se cumplen 900 años del nacimiento del cordobés Averroes (1126-1198), el pensador andalusí cuya obra pasó desapercibida en el espacio islámico y fue prohibida en el París de 1277, cuando el obispo Étienne Tempier incluyó el averroïsme entre las 219 proposiciones condenables por atentar contra el statu quo institucional eclesiástico, fundamento de la enseñanza superior europea de sus tiempos. El pensamiento de Averroes, a través de sus traducciones latinas, había i...
nundado las artes liberales francesas y se presentaba como una oleada de racionalismo radical, contra los efectos de la cual se exigiría en Europa una inicial declaratio fidei, en cada obra hecha pública, en la que se constatase que la verdad está siempre del lado de la fe y que la filosofía no puede discutirla. Es decir, la negación explícita de Averroes y sus postulados más destacados: que el cometido de la filosofía es hacer preguntas que nos encaminen hacia lo verificable, y que la fe no tiene el monopolio de la verdad. Nunca abominó Averroes del hecho religioso, sino que simplemente lo ubicó en el terreno de lo emocional, si bien apuntando maneras literarias de gran interés a la hora de comprender los postulados de la fe: si hay algo inexplicable en ella, algo incoherente, absurdo, imposible, es porque debemos entender su entramado simbólico, y de ahí lo literario frente a lo literal. Todo eso acabó siendo conocido como la doble vía de la verdad: la fe para quien así lo sienta y la razón para quien la necesite. Dos patas de una escalera por las que poder subir en busca de las verdades, eligiendo cada cual según su criterio y proponiendo así Averroes una revolución epistemológica: una oportunidad para la razón.






