Tras su paso por Madrid y Lisboa, la catalana llenará el Sant Jordi en cuatro conciertos del ‘Lux Tour’

Rosalía vuelve a la ciudad en la que empezó todo. Tras pasar por Madrid y hacer una doble parada en Lisboa, el Lux Tour sigue girando por la península con cuatro conciertos en el Sant Jordi durante esta semana (lunes, miércoles, viernes y sábado). Una cita cuádruple en la que se presumirá de palatal sonora al cantar “la fruita roja i rodona” de Divinize y se coreará con mayor devoción el “crecí y el descaro lo aprendí/ por ahí por Barcelona” de Reliquia.

Los geolocalizados en la capital catalana sabemos que se acerca el regreso de la Sant Esteve de Ses Rovires porque el algoritmo avasalla con más énfasis del habitual sobre su relación con la ciudad. Estos días, los agregadores de noticias han insistido en "La metida de pata más grande de mi vida: rechazé a Rosalía para que cantara en mi bar“, el titular que dio a Time Out el empresario Kim Diaz —dueño de Entrepanes Díaz o el Mut, entre otros—, lamentando que en 2014 le dijese que “no daba el perfil” para cantar en el Mutis o en los vídeos en los que cantaba jovencísima en las calles del Raval. También nos han mostrado por enésima vez las fotos de La Morera, la mansión modernista a las afueras de Manresa que iba a compartir con Rauw Alejandro y que sigue a la venta por 2,2 millones de euros. Y ha vuelto el contenido sobre el futuro macroestudio de grabación que está construyendo en el distrito cultural de L’Hospitalet, una reforma a cargo de Arquitectura G de un local que también acogerá las oficinas de Racinetas Productions SL —la empresa de la que su madre, Pilar Tobella es administradora única—, así como la Fundación Rosalía, registrada también a nombre de la madre con un capital aportado de 30.000 euros y de la que, según consta en su registro jurídico, tiene como objetivo “apoyar la cultura, la igualdad y la educación musical”.