El vendedor acusado de intentar apropiarse del boleto y su hermano que era un cargo de Loterías afrontan hasta seis años de cárcel. Una mujer y su hija aspiran a quedarse con el premio
Después de casi 14 años de giros de guion, el caso del lotero de A Coruña que intentó apropiarse presuntamente de un boleto de Primitiva premiado con 4,7 millones llega a juicio. Las sesiones arrancan este lunes en A Coruña. Manuel Eugenio Reija, el vendedor acusado de engañar al legítimo propietario del premio, comparte banquillo con su herma...
no Miguel, ex delegado provincial de Loterías del Estado y supuesto compinche. El desenlace de las cinco sesiones que se celebrarán en la Audiencia Provincial marcará el destino de la fortuna que aspiran a cobrar la viuda y la hija del hombre que a finales de junio de 2012 selló la combinación mágica: 10-17-24-37-40-43. La Fiscalía pide seis años de cárcel a Manuel por estafa o apropiación indebida. Para Miguel solicita seis años por blanqueo o tres por encubrimiento.
Todo empezó con un acto de aparente honradez por parte del lotero ahora acusado. Manuel Eugenio Reija pasó varios años atendiendo a la prensa con gesto compungido. Contaba que había hallado de casualidad el boleto de los 4,7 millones sobre el mostrador de la administración número 22 que él regentaba, ubicada en la céntrica plaza de San Agustín de A Coruña. No había dudado ni un segundo en llevarlo a la sede coruñesa de la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (Selae) para que se buscase a su propietario, aseguraba. La búsqueda duró ocho años, con publicación en el Boletín Oficial de la Provincia incluida y un llamamiento público del Ayuntamiento de A Coruña para que se presentasen pretendientes. Acabaron acudiendo más de 300 personas que decían ser las autoras de la combinación ganadora. La policía halló hasta 11 huellas dactilares en el resguardo. “Me es muy violento, el tema me ha superado”, declaró Reija a EL PAÍS en 2015 mientras se intentaba localizar a quien había extraviado tamaña fortuna, “para mí lo más importante es la clientela”.






