Dos expertas en Derecho Civil y Loterías apuntan que habrá que probar la voluntad de la Comisión de Fiestas de engañar a los agraciados para hablar de una posible “estafa” con las papeletas no compulsadas

La Comisión de Festejos de Villamanín (León, 1.000 habitantes) ha recibido una “denuncia penal” que lleva a los juzgados el polémico premio de la Lotería de Navidad de 2025, cuando el Gordo cayó en ese pueblo con un número, el 79.432, del que algunas papeletas no fueron compulsadas. Los agraciados aceptaron por mayoría una quita de unos 10.000 euros de los aproximadamente 70.000 que correspondían a cada participación con el fin de que todos, tanto los que tenían un boleto formalizado como los que no, se llevaran la misma cantidad. La denuncia penal significa que alguno de ellos no comparte este reparto y, además, lo judicializa. EL PAÍS ha contactado con dos expertas en Derecho Civil y Loterías para explicar qué recorrido tiene el proceso en los tribunales. Rosa Nieto y María Oliva Gómez apuntan a que la clave será determinar la “intencionalidad” que tuvo la Comisión de Fiestas al no compulsar todas las boletas para discernir si la asociación pretendía engañar a los compradores o si fue un mero error, como han venido reivindicando los implicados.