El golfista castellonense paga su frustración con el palo tras una mala salida, recibe un ‘warning’ del torneo y engorda su historial de malos comportamientos en el campo de golf

Los malos modos de Sergio García, nuevo capítulo.

Open Británico de 2025 en Royal Portrush. Última jornada. Hoyo 2. Sergio García golpea su driver contra el césped del tee de salida tras un golpe que no le gusta y rompe el palo.

Masters de Augusta de 2026. Última jornada. Hoyo 2. Sergio García golpea su driver contra el tee tras acabar su bola en el búnker de la derecha y a continuación lo estampa contra una pequeña nevera verde para los jugadores. El palo también se rompe y tiene que jugar el resto de la ronda sin él.

García ha repetido la misma escena en el mismo hoyo y en la misma vuelta en los dos últimos grandes que ha disputado. Nada nuevo para un golfista que a los 46 años acumula un largo historial de malos comportamientos en el campo de golf: palos rotos o lanzados al aire, patadas a la bolsa, pies arrastrados por el green, bunkers atizados, enfrentamientos verbales con aficionados y hasta un escupitajo dentro de un hoyo. Su última salida de torneo no fue pasada por alto por los rectores del Masters de Augusta. Dos hoyos después, tras la salida en el par tres del 4, el presidente del comité de competición del Masters, Geoff Yang, se acercó al golfista español y le comunicó que su conducta era castigada con un aviso, un warning, y que otra acción de ese tipo supondría por lo tanto un golpe de penalidad.