La vestimenta de los empleados se ha convertido en una forma de las empresas para comunicar y proyectar imagen de marca, además de una manera de mejorar el bienestar de la plantilla

Al pasear por el interior del madrileño edificio Metrópolis, que ahora alberga un club privado, un hotel boutique y varios restaurantes, el visitante comprueba que el uniforme del personal va cambiando, dependiendo del espacio en el que se encuentre. Cada uno de ellos ha sido pensado para el lugar en concreto donde vaya a estar el empleado. Detrás de las puntadas que han dado forma a esas vestimentas se encuentra Jeffrey’s Apparel, la firma especializada en uniformes que nació de la sastrería Old Jeffrey.

Su directora de operaciones, Rocío Alonso, asegura que “hace años, los uniformes tenían poca importancia. Hoy en día se han convertido en un tema fundamental al que las empresas dan mucha importancia y destinan más fondos. Reflejan la imagen corporativa que comparte con sus clientes y tienen que estar acordes con el local y el servicio que prestan”. Cuenta Alonso que Jeffrey’s Apparel nació hace unos cuatro años cuando notaron que había una demanda que cubrir. Empresarios que acudían a la sastrería como clientes les empezaron a pedir prendas para uniformes, por lo que se decidieron a hacer una línea específica. Comenzaron con negocios de restauración, como Zalacaín o Grupo Paraguas, propietario del mencionado Club Metrópolis. Pronto llegaron hoteles, como el Mandarin Oriental Ritz de Madrid, y otros sectores, entre ellos concesionarios de coches, caso de Mercedes-Benz, incluso varios hospitales de la Comunidad de Madrid.