Justicia lo achaca al éxito de sus reformas mientras que algunos operadores jurídicos matizan el dato

No se veía una cosa así desde 2016. Por primera vez en diez años la pendencia, como se denomina a la carga de trabajo sin resolver, ha empezado a bajar en los tribunales y juzgados de toda España. Ha sido poco, un 0,67% global, pero augura una tendencia esperanzadora. El mayor descenso se ha registrado en el orden civil, con una caída del 4,5%. Fuentes del Ministerio de Justicia lo achacan al éxito combinado de la implementación de los Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC), que llevan un año rodando, y de los tribunales instancia, que se estrenaron plenamente este 2026, junto a una “ampliación histórica” de la plantilla de jueces y fiscales. Sin embargo, otros operadores jurídicos se muestran escépticos. El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM), por ejemplo, advierte de que en realidad la imposición de los MASC, que obligan a negociar antes de litigar, ha generado un “efecto barrera”.

Lo cierto es que la caída de la pendencia coincide con un descenso de la litigiosidad, que en el último año se ha reducido un 10% en los órdenes civil, penal, social y contencioso-administrativo, aunque la reducción más notable ha sido en lo civil y mercantil, con un 20,4%. Por ello, fuentes ministeriales creen que la irrupción de los MASC es una de las principales causas de la disminución de asuntos pendientes. Por contra, el ICAM estima que pueden suponer una auténtica “barrera” para “acceder al juez”, vulnerando de esa forma el derecho a la tutela judicial efectiva. El colegio profesional alerta de que pueden llegar a constituir un “peaje” que impida el acceso a la Justicia. Avisa de que también pueden frenarlo, llegando a ser contraproducentes, porque no solo retrasan el litigio sino que generan uno nuevo en torno al propio requisito procesal.