El trabajo de la Fiscalía Anticorrupción se ha incrementado en en último año con casos como el que implica a los exdirigentes del PSOE José Luis Ábalos y Santos Cerdán. Ese aumento de la carga de trabajo queda reflejado en la memoria anual de la Fiscalía, en la que el jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, expone que su departamento intervino el año pasado en 915 procedimientos judiciales frente a los 885 del año 2023 o los 841 de 2022. Pero al margen de ese incremento, Luzón pone el foco en otro problema que considera “una lacra”: la demora que sufren estos procesos durante las fases de investigación y hasta llegar a juicio. Estas dilaciones, advierte el jefe de Anticorrupción, tienen “consecuencias indeseables”, entre ellas, la prescripción de algunos delitos y el riesgo de que los investigados oculten los frutos derivados de su actuación criminal.

Durante el año 2024, la Fiscalía Especial formuló 42 escritos de acusación, frente a los 35 presentados en el año 2023. No obstante, este departamento, que se encarga de las macrocausas de corrupción y la criminalidad organizada, intervino en más de 900 procedimientos judiciales, según recoge la memoria anual que ha presentado este viernes el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, en el acto de apertura del año judicial. Los delitos de acaparan la mayoría de las acusaciones de este departamento son delitos contra la Hacienda Pública, la Seguridad Social y contrabando, malversación, prevaricación administrativa, blanqueo de capitales, cohecho y crimen organizado, entre otros.