Hoy hay cinco millones de casos sin resolver en todos los juzgados, el doble que hace diez años y cada año la indigestión es mayor. Nadie mejor que los procuradores para agilizar la Justicia
Reducir el problema de la Justicia española a un debate sobre el lawfare, los jueces conservadores o progresistas o su independencia e imparcialidad es interesante. Pero distrae. El gran problema judicial, el que más perjudica a los ciudadanos, es su atasco: es estructural, creciente, de los mayores de Europa y a lo que nunca se ha ...
querido poner un remedio eficaz.
La congestión, que cada día suma más casos sin resolver, ha convertido a la Justicia en el servicio público que más impacta negativamente en la economía y en la sociedad. Hoy hay cinco millones de casos sin resolver en todos los juzgados, el doble que hace diez años, el 50% más que hace cinco años… cada año la indigestión es mayor. Eso son unos 25 millones de ciudadanos, empresas e instituciones atrapados en un modelo que resta más de 50.000 millones de euros a nuestro PIB y que impide a la sociedad resolver sus desavenencias de un modo razonable. Un impago, un divorcio, un concurso de acreedores, la custodia de los hijos, un desahucio, un embargo... no deberían atascarse 5, 7 o 9 años en los juzgados y arruinando la vida de familias y empresas. No es un problema de inversión pública. Es obvio que, cuantos más juzgados, como cuantos más hospitales, mejor.






