Un documento para el Consejo para la Productividad avisa de que el peso del capital para ‘ladrillo’ es superior al que tiene en Alemania, Francia o EE UU
La crisis de la vivienda no solo está teniendo un elevado impacto social, sino que también está erosionando la competitividad de la economía catalana. Y no solo por las restricciones que impone a los trabajadores la falta de pisos asequibles en Barcelona y su área metropolitana, que concentran el grueso de las ofertas de trabajo. También por el “elevado peso ...
del capital inmobiliario” en Cataluña, que “destaca por una baja productividad” y cuya proporción sobre el total de la inversión está “con creces” por encima del que tiene en Alemania, Francia, Italia o Estados Unidos, según un informe elaborado por la Generalitat para la última reunión del Consejo para la Productividad y el Liderazgo Económico al que ha tenido acceso EL PAÍS. “Este exceso de inversión inmobiliaria improductiva es un lastre para la PTF [productividad total de los factores, un indicador clave que mide la eficiencia con que una economía emplea sus recursos]”, expone el documento.
El informe elaborado por la Dirección General de Análisis y Prospectiva Económica, que aborda diez ámbitos económicos de primera magnitud y que fue repartido a los miembros del consejo en su reunión de febrero, aspira a ser la guía de trabajo para ese órgano hasta junio. De él deben derivarse un paquete de recomendaciones que podrían publicarse ese mes, coincidiendo con el Informe anual de la economía catalana. Siguiendo el modelo de la Comisión Europea, el documento sugiere institucionalizar la relación de la publicación de ese examen anual a la salud de la economía con la adopción de nuevas recomendaciones económicas. Y la vivienda está muy presente en este documento preliminar. No solo por tener un capítulo propio, sino también por destacar en el apartado de la inversión.






