La entidad empresarial urge a los gobiernos español y catalán a “articular una verdadera política migratoria” y advierte de los riesgos de no acertar con la toma de decisiones
La llegada de 2,1 millones de personas es el hecho más relevante que ha experimentado Cataluña en un cuarto de siglo porque afecta a todo: al modelo económico, pero también a “la cohesión social, la sostenibilidad del estado del bienestar y la calidad del debate demográfico”, constata el Cercle d’Economia en un informe en el que urge a los gobiernos, español y catalán, a “articular una verdadera política migratoria” que, hasta ahora, no ha existido, ya que entre otras cosas la inmigración “no ha sido un elemento central de la agenda pública”. Teresa Garcia-Milá, presidenta del Cercle, destaca que “la inmigración es una de las cuestiones más determinantes para el presente y el futuro de Cataluña y España” y considera que el tema “no se puede abordar desde una visión simplista y reactiva”. Miquel Nadal, director general del Cercle, considera que “a futuro necesitamos más inmigración, pero el debate no se puede quedar aquí” y destaca que “cómo sea la composición de esa inmigración no está escrito, depende de una serie de decisiones que se pueden tomar”. Sin acertar con esas decisiones, advierte Nadal, “será muy difícil gobernar ese fenómeno”.






