Un informe publicado por el servicio de estudios de la patronal catalana Foment del Treball calcula que faltarán 140.000 inmigrantes al año durante la próxima década para que el empleo no se resienta
España camina imparable hacia los 50 millones de habitantes, y rebasar esa frontera, tan redonda, conllevará múltiples consecuencias, del mercado de trabajo, al acceso a la vivienda, la sanidad, o la planificación del transporte. Esos números de récord, sin embargo, se quedan cortos para los empresarios: un informe publicado este jueves por el servicio de estudios de la patronal catalana Foment del Treball (SBEES) calcula que serán necesarios 140.000 inmigrantes al año en edad laboral para que el empleo no se resienta.
“Sin inmigración no podemos producir y no somos competitivos. Los poderes públicos nos tienen que escuchar”, ha insistido su presidente, Josep Sánchez Llibre, quien ha reclamado un pacto social entre los poderes públicos y la sociedad civil para favorecer la llegada de trabajadores foráneos. Durante su intervención en el centro cultural CaixaForum de Madrid, el máximo representante de la patronal catalana ha advertido de que las empresas están teniendo problemas para cubrir los puestos vacantes, y ha anunciado que enviará el documento a la CEOE, los sindicatos, el Gobierno central y las comunidades autónomas para iniciar un diálogo al respecto.






