La Agencia Tributaria desvela que el tributo que pagaron los no residentes por sus ingresos en territorio nacional se deben en gran medida “al alto volumen de rentas de capital inmobiliario”
Los inversores extranjeros presentes en el negocio inmobiliario español han disparado sus rentas obtenidas en 2025, uno de los mejores años de inversión en el mercado y en el que el precio de la vivienda y el coste de los alquileres crecieron con fuerza hasta alcanzar niveles de récord histórico. Según desvela la Agencia Tributaria en su informe de recaudación anual, “el Impuesto sobre la Renta de No Residentes recaudó casi 5.400 millones de euros, un 33,8% más que en 2024, prolongando la tendencia fuertemen...
te alcista que muestra esta figura en los últimos cinco años”.
El organismo dependiente de Hacienda explica que “habitualmente el crecimiento se basa en la evolución de las rentas de capital (acciones en bolsa, bonos, etc.)”, pero matiza que este año “prácticamente la mitad procede del buen comportamiento de la declaración anual debido, sobre todo, al alto volumen de rentas de capital inmobiliario”.
El Impuesto sobre la Renta de No Residentes (IRNR) grava los ingresos generados en España por personas físicas o entidades sin residencia fiscal. Es decir, que invierten desde fuera sin establecimiento en el país. El tipo impositivo es del 19% para residentes de la Unión Europea y del 24% para el resto. Se paga por rentas de alquiler, ganancias patrimoniales o una renta imputada por inmuebles de uso propio.







