El capital extranjero se muestra como clave en la recuperación del sector inmobiliario tras el estallido de la burbuja del ladrillo en 2008 en España. Desde entonces, gran parte del flujo de dinero ha procedido de EE UU y Europa para levantar empresas que han invertido en vivienda u otro tipo propiedades. De hecho, al menos un 55% de lo que valen esas compañías en Bolsa proceden de fondos foráneos, según el cálculo realizado por este diario.

Precisamente, en las próximas semanas se producirá la salida de uno de esos fondos que primero invirtieron en la recuperación del ladrillo. La firma estadounidense Castlelake, dueña del 79% de la promotora Aedas, llegó recientemente a un acuerdo con su rival Neinor para vender su participación. Tras eso, Neinor presentó una opa por el 100% de Aedas, en una operación que se espera que concluya después del verano. Castlelake ha sido uno de los protagonistas del exterior, pero no el único, que ha revivido el inmobiliario patrio.

En la actualidad, el mencionado 55% del capital invertido en las 20 mayores inmobiliarias en Bolsa pertenece a firmas extranjeras, según los cálculos realizados con datos de Bloomberg, Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), BME y Portfolio Stock Exchange. Ese porcentaje supone una valoración de algo menos de 16.000 millones de euros en manos de sociedades foráneas entre la veintena de cotizadas en alguno de los mercados bursátiles españoles.