El joven madrileño celebra el primer título de su carrera, en Marrakech, y dice que prefiere evitar las comparaciones para trazar su propio camino en la élite del tenis
Rafael Jódar (Madrid, 19 años) transmite la sensación de que no hay tiempo alguno que perder. Apenas una hora después de que haya logrado su primer trofeo de la ATP, al imponerse por 6-3 y 6-2 a Marco Trungelliti en la final del torneo de Marrakech, el tenista de Leganés responde a varios medios nacionales con el mismo espíritu práctico con el que compite: entrenar y jugar, escuchar y contestar. Despacha las...
preguntas del mismo modo que ha resuelto antes la final contra el argentino: directo al grano. A juzgar por el tono y el gesto, nadie diría que está de estreno ni que acabe de convertirse en el sexto representante español que logra un título antes de cumplir 20 años. Y eso que, dice, no concibe el tenis “como un oficio”, sino como “una diversión”.
“A veces los resultados acompañan y otras no tanto, pero eso no significa que no esté disfrutando. Cada vez que salto a la pista, ya sea para un partido o un entrenamiento, es para eso [divertirse]. Siempre trato de disfrutar y dar mi máximo nivel”, introduce el madrileño, que en apenas tres meses ha protagonizado una escalada espectacular. Abrió el nuevo curso en el puesto 165 y ahora es el 57. Jugó su primer grande y allá, en Australia, dejó su primera huella. Sin embargo, nada ha cambiado para él, chico del día a día; cortoplacismo en estado puro. Pese a que ya sea el cuarto español en el listado —tras Carlos Alcaraz (1º), Alejandro Davidovich (17º) y Jaume Munar (37º)—, no se desvía un ápice.






