La Guardia Revolucionaria asegura que destruyó varias aeronaves durante la misión. Según medios de EE UU, la operación duró horas y el navegador se había escondido en la grieta de una montaña

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este domingo el rescate con vida del segundo piloto del caza F-15 que Irán había derribado el viernes sobre su territorio y al que unos y otros buscaban desde entonces con ahínco, conscientes de la importancia de un cautivo de guerra estadounidense. El primer piloto ya había sido encontrado horas después del ataque. Irán ha tratado de rebajar la victoria que se arroga Trump. La Guardia Revolucionaria ha dado cuenta de la destrucción de varias aeronaves durante la misión de rescate y un portavoz militar iraní ha citado entre ellas al menos un avión de transporte militar y dos helicópteros Black Hawk. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, ha difundido más tarde una foto de una aeronave calcinada con la frase: “Si Estados Unidos consigue tres victorias más como ésta, quedará completamente arruinado”.

Trump ha logrado una necesitada victoria, al más puro estilo de Hollywood, en un conflicto que ha superado varias veces su cambiante expectativa de duración. Estas operaciones de rescate suelen efectuarse de madrugada, muy rápido y con pequeños grupos de fuerzas de élite. En esta ocasión, se ha extendido durante horas, incluido con luz del día, e implicando a cientos de efectivos de operaciones especiales y otros militares, según el diario The New York Times.