Las tropas estadounidenses intensifican la búsqueda del segundo tripulante del caza F-15, cuyo paradero se desconoce. Las autoridades iraníes ofrecen una recompensa por su captura

Estados Unidos ha recibido este viernes el aviso más contundente de que la guerra contra Irán, pese a las promesas del presidente Donald Trump, está lejos de estar ganada y de que Teherán se mantiene como un adversario peligroso. La República Islámica derribó este viernes un avión caza F-15 estadounidense, con dos tripulantes a bordo, sobre su territorio. Uno de ellos fue rescatado pocas horas después por helicópteros de su país, según medios en Washington e israelíes. Del segundo se desconoce aún el paradero. Es la primera ocasión en que Irán ha derribado un avión militar estadounidense sobre su espacio aéreo en casi cinco semanas de guerra. Según el periódico The New York Times, un segundo avión estadounidense también se ha estrellado este viernes en la zona del golfo Pérsico.

Ni el Pentágono ni el Comando Central, responsable de las fuerzas estadounidenses en Oriente Próximo, se han manifestado de manera oficial hasta ahora sobre ninguno de los dos incidentes. En el caso del segundo, un A-10 Warthog, viajaba un solo tripulante a bordo, el piloto, y ha podido ser rescatado.