La filial en EE UU de Florentino Pérez se ha convertido en un referente mundial de la construcción de centros de datos

El partido de fútbol americano que disputaron en el estadio Santiago Bernabéu los Miami Dolphins contra los Washington Commanders, el pasado 16 de noviembre, fue para el presidente del Real Madrid y de la constructora ACS, Florentino Pérez, mucho más que un partido. Fue la representación de la gran apuesta de su empresa por Estados Unidos, con la construcción de grandes estadios para equipos de la liga de fútbol americano —la poderosa NFL— y su posicionamiento como referente en la construcción de centros de datos, una infraestructura crítica en estos tiempos de desarrollo de la inteligencia artificial (IA). La Bolsa ha premiado esta estrategia, y las acciones de ACS han duplicado su valor en el último año, consiguiendo casi un 30% de subida en lo que va de 2026, a pesar de la difícil coyuntura geopolítica.

Las acciones de ACS marcaron esta semana un nuevo máximo, por primera vez sobre los 110 euros, y se mantienen estables desde el estallido de la guerra de Irán. Los analistas reconocen el valor de este posicionamiento en EE UU, y en los últimos días ha habido varias firmas de inversión que han revisado al alza el potencial de revalorización de la constructora.