La compra del Atlético de Madrid por un fondo de inversión estadounidense introduce un nuevo modelo de gestión muy diferente al del origen de los equipos
La adquisición del 57% del accionariado del Atlético de Madrid por la firma estadounidense Apollo —uno de los mayores fondos de inversión del mundo— plantea la cuestión de hasta qué punto la globalización económica del fútbol afecta a la identidad de los equipos....
Para Marian Otamendi, consejera delegada de World Football Summit, lo que puede amenazar a un equipo no es la propiedad, sino la mala gestión, y eso no depende del origen o del tamaño del propietario. Por su parte Galder Reguera, escritor y director de estrategia de la Fundación Athletic Club, sostiene que la vieja identidad de los clubes, anclada a un territorio concreto y a una manera de ver el mundo, no es una desventaja para acceder al mercado mundial sino su verdadero capital.
Fue anunciarse la compra del 57% del Atlético de Madrid por el fondo de capital privado Apollo Sports Capital, y la red social X ya ardía. Para los muchos aficionados que abrazan el “odio eterno al fútbol moderno”, el capital y la pasión son vistos como incompatibles, y la entrada de inversión extranjera, sinónimo de desastre. Algunos de esos ejemplos, como el Valencia CF, Málaga CF, Deportivo Alavés, Racing de Santander, les dan la razón: gestiones erráticas, deudas acumuladas, resultados deportivos decepcionantes, desafección con la afición, y pérdida de identidad. Pero esta narrativa, aunque comprensible tras años de experiencias negativas, es incompleta. La realidad global del fútbol moderno cuenta una historia muy diferente.







