La constructora cumple las expectativas con sus resultados anuales y revalida máximos al filo de los 110 euros, aunque el consejo mayoritario es mantener ante la elevada valoración
Un inversor que revisara la evolución de ACS en Bolsa en los últimos 12 meses, sin conocer nada sobre la empresa presidida por Florentino Pérez, difícilmente diría que se trata de una constructora. La acción se ha disparado casi un 115% en ese periodo, hasta marcar máximos históricos y rozar los 110 euros, mientras el sector europeo ha avanzado un 20%. Detrás de la racha bursátil de ACS y de un alza en ventas y márgenes en 2025 en línea con las previsiones del mercado, tal y como se conoció este jueves, está su filial estadounidense Turner, la empresa líder en pedidos en EE UU para la construcción de uno de los activos clave en la revolución de la IA: los centros de datos.
El pasado 13 de febrero, la filial estadounidense logró un contrato para uno de los mayores proyectos de Meta en el interior de EE UU. Tres días más tarde, Jeffreys elevó la recomendación sobre el título de ACS de mantener a comprar y duplicó su precio objetivo, hasta los 116 euros —lo que supone una revalorización del 5% en los próximos 12 meses—, citando la fuerza de la constructora española, con sus filiales, frente a la falta de competidores especializados en centros de datos. En un informe también publicado en ese momento, Bank of America reiteró la recomendación de comprar la acción de ACS y le dio un potencial de retorno del 11% al señalar que “Turner sigue siendo un claro beneficiario del auge en la demanda de centros de datos”. El banco estadounidense tiene a ACS entre sus 25 valores predilectos para 2026.






