La dirección evalúa cada tres meses la presencia del grupo en terrenos que ya son estratégicos con el fin de anticipar riesgos y adaptarse a la demanda
El giro estratégico de ACS hacia el desarrollo de infraestructuras digitales, instalaciones para la defensa o la extracción de minerales críticos, obliga a pisar nuevos terrenos, monitorizar la demanda al minuto y, según explican fuentes cercanas a la compañía, extremar las precauciones. El equipo directivo está evaluando la posición de la compañía cada tres meses. Si anteriormente la prioridad era reducir riesgos en la cartera de construcción (un 85% de los contratos son ya de bajo riesgo, según la empresa), ahora se busca evitarlos especialmente en el negocio de los centros de datos, donde el grupo que preside Florentino Pérez ha tomado fuertes posiciones como promotor y constructor.
Las cuestiones que se someten a examen constantemente en la casa son las tendencias tecnológicas, la solidez de la demanda de capacidad de almacenamiento que viene especialmente de mano de la inteligencia artificial, y si las habilidades de cada una de las filiales responden a las calidades que requiere la demanda. También se tantean oportunidades de inversión en proyectos y la adquisición de nuevas compañías que refuercen la implantación en mercados estratégicos. Pero el mercado es cambiante, lo que ha hecho que se extreme la vigilancia de los pilares de la compañía.






