El presidente de la filial nacional de la marca coreana critica también que el nuevo programa de incentivos del Gobierno reduzca un 10% la cuantía para los coches que cuesten más de 35.000 euros sin contar IVA
El nuevo plan de ayudas al vehículo eléctrico del Gobierno, denominado Auto+, no está aprobado aún, pero ya se sabe que será muy diferente al ya extinto Moves, que gestionaron las comunidades autónomas y el Ministerio de Transición Ecológica. Según explicó el Ministerio de Industria y Turismo en febrero, el nuevo programa, además de contar con una gestión centralizada y ser retroactivo al 1 de enero, se apoyará en tres aspectos —si el vehículo es eléctrico o enchufable; si está o no hecho en Europa y el precio— para determinar cuál será el grado de ayuda al que puede aspirar cada modelo, que será de un máximo de 4.500 euros más otros 1.000 que pondrán las propias marcas. Uno de ellos, el concepto de made in Europe, busca proteger la producción europea frente a la exterior, sobre todo la china. Sin embargo, eso también afecta a marcas como Hyundai, que lleva décadas en el mercado europeo y español.
“Creo que el componente del made in Europe es un error, la ayuda debería ser igual para todos. Se puede, quizá, establecer un criterio de procedencia, pero no por modelo. Una compañía que hace el 70% de su producción en Europa tendría que considerarse made in Europe, aunque justo no haga ese modelo en cuestión", defiende en una entrevista con CincoDías el presidente de Hyundai España, Leopoldo Satrústegui. El directivo, además, considera que “es un lío” el criterio de si la batería se hace o no en Europa, del que depende un 10% de la ayuda pública. En el caso de Hyundai, su modelo eléctrico más barato, el Inster, se fabrica fuera, por lo que pierde un 25% del incentivo; mientras que el Kona eléctrico y el Tucson enchufable sí que se hacen en Europa.






