Todo se desarrolla en silencio. El estruendo de los cuatro motores principales y los dos aceleradores tarda casi 20 segundos en llegar

Aunque el cohete no es del todo nuevo (ha volado en dos ocasiones anteriores), el encendido sigue siendo un espectáculo incomparable. Nada que ver con la retransmisión por televisión. Hay que estar allí para sentir la onda de choque, un trueno sostenido que hace reverberar las estructuras situadas cerca del edificio de montaje hasta las propias tripas de cualquier espectador desprevenido....

Desde la plataforma de lanzamiento 39B se lanzó hace más de medio siglo un único Apolo, el número 10, que ni siquiera estaba destinado a aterrizar en la Luna. Todos los demás salieron desde la rampa gemela, la 39A, hoy alquilada a SpaceX para sus disparos de los cohetes recuperables Falcon 9. Desde una rampa adyacente despegarán algún día los cohetes gigantes Starship Superheavy que llevarán a otros astronautas a pisar la Luna. Por ahora, Artemis está sólo en fase de pruebas.

Cuando se comparan lado a lado, el cohete SLS es un poco más corto que el Saturno V. Pero esa apariencia es engañosa. El cuerpo central de color naranja —la llamada primera etapa del cohete SLS— es inmenso: tiene casi la misma capacidad que la primera y segunda etapas del Saturno V juntas: 2,74 millones de litros. Curiosamente, es mucho más ligera, ya quema hidrógeno líquido; la primera etapa del Saturno V consumía queroseno, mucho más pesado. Y menos energético.