La misión de la NASA hace todas las comprobaciones necesarias antes del encendido de motores crucial que llevará a los tripulantes hasta la Luna

El Centro Espacial Kennedy se ha quedado como cuando el circo abandona la ciudad. Después de un despegue modélico a bordo del cohete tripulado más potente jamás construido, los cuatro astronautas de la misión Artemis 2 están ya en el espacio. En estos momentos, orbitan la Tierra y preparan la nave para salir disparados hacia la Luna en la madrugada del jueves al viernes. Durante los próximos días, el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y los especialistas Christina Koch y Jeremy Hansen harán un viaje de ida y vuelta al satélite sin aterrizaje. Si todo sale bien, durante unas preciosas horas sobrevolarán la cara oculta de la Luna viendo con sus propios ojos accidentes que nunca han sido observados por humanos. Y se convertirán probablemente en los astronautas que más lejos de la Tierra han viajado en toda la historia.

Durante todo el despegue, el centro de control activo estaba aquí, en el Centro Kennedy. Una vez alcanzado el espacio, el mando pasa al centro de control central de la NASA en Houston, Texas. La gran explanada de césped donde ayer había cientos de periodistas con sus furgones, carpas, trípodes y cámaras, hoy se está vaciando. Y muchos vuelven ya a casa después de varios días de larga cobertura. El espectáculo continúa, pero ya en el espacio.