En la primera misión espacial retransmitida en directo casi al completo, millones de ciudadanos han empatizado con la vida de la tripulación a bordo de la nave Orion

A punto de afrontar el último tramo de su histórico viaje alrededor de la Luna, el piloto de la Artemis 2 expresó sus más profundos sentimientos ante la peligrosa maniobra de descenso a la Tierra: “Tenemos que conseguirlo y volver. Habéis visto ya muchas imágenes, pero lo mejor de todo viene de vuelta con nosotros. Tenemos muchas más historias que contar, muchas más fotos que enseñar. Todavía estamos empezando a procesar lo que hemos vivido, a formar unos recuerdos que nos durarán toda la vida”, afirmó Victor Glover en la madrugada del viernes a la prensa desde el espacio.

Horas después, cuando los tripulantes de la cápsula Integrity charlaron con congresistas y senadores de EE UU, Glover volvió a incidir en el valor que tiene la experiencia de ver con ojos humanos la cara oculta de la Luna como hasta ahora solo la habían visto sondas robóticas: “Una persona no solo recoge datos más rápido que un robot, sino que luego vuelve y te cuenta lo que se siente, no solo en un sentido técnico y médico, sino emocional. Aportamos la conexión humana, más allá de la exploración científica”, explicó el primer astronauta negro en viajar a la Luna, durante su última comparecencia pública antes de encarar —en la madrugada del viernes al sábado en España— un vertiginoso descenso de 13 minutos en los que, en sus propias palabras, irán “montados en una bola de fuego”.