Unas son típicas de estas fechas; otras, ideales para preparar tranquilamente en días libres: lo que garantizamos es que no sufrirás con ninguna de nuestras propuestas

Tanto si te quedas en casa como si te vas a descansar a algún sitio con cocina, los festivos de Semana Santa son un buen momento para relajarse, desconectar y dedicar un tiempo a una actividad de lo más placentera: preparar buenos platos y disfrutarlos con tu familia, con tus amigos o, por qué no, en solitario. Por si te decides a fundirte con las sartenes y las cazuelas, aquí tienes una pequeña colección de recetas perfectas para las vacaciones: unas son típicas de estas fechas y tiran hacia lo cuaresmal, pero otras son simplemente disfrutonas e ideales para preparar en días de descanso.

Empezamos con un aperitivo que tiene de penitencia lo que nosotras de monjas ursulinas: las croquetas de bacalao. En nuestro país este pescado salado debe parte de su popularidad al ayuno de carne prescrito en la Cuaresma, y era en esta época cuando se consumía a cascoporro en toda clase de platos. Aquí juntamos esta tradición con otra igual de española -el croquetismo– en unas suculentas croquetas, cuya receta está basada en una fórmula de Martín Berasategui.