La milicia de Yemen, que ya entorpeció el tráfico por el mar Rojo entre 2023 y 2025, ha lanzado un misil contra Israel
El tensionado mercado mundial del petróleo y el gas afronta un riesgo latente que, de explotar, agravaría la crisis energética que ya empieza a padecer el planeta con el bloqueo por parte de Irán del estrecho de Ormuz. Hay otro punto caliente en la zona, el estrecho de Bab-el-Mandeb que separa el cuerno de África de la península Arábiga y que es la salida por el sur del mar Rojo hacia el Índico. Un paso sobre el que los hutíes de Yemen ya han lanzado ataques en el pasado y que podría ser un nuevo escenario bélico, agravando el colapso del tráfico marítimo y de petroleros. Este sábado las milicias hutíes han reconocido la autoría de un misil lanzado contra Israel.
“Hasta ahora, Irán va por buen camino y está derrotando al enemigo día tras día, y la batalla se está desarrollando a su favor. Si ocurriera algo contrario a esto, entonces podríamos evaluar la situación”. Estas fueron las declaraciones lanzadas el jueves pasado por un líder hutí a la agencia Reuters y que muestran que, llegado el caso, Teherán cuenta con un aliado con el que elevar aún más la presión sobre Estados Unidos. La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, advertía el jueves de la necesidad de mantener abierto el mar Rojo, ante el riesgo de intervención de los hutíes. Y las autoridades marítimas recuerdan que esta milicia de Yemen continúa siendo una amenaza.














