El italiano supera un duro test contra Zverev (6-3 y 7-6(4) y se topará con el checo, superior a Fils (doble 6-2) e impoluto: aterriza en la final sin haber cedido el saque
Muy ilustrativo Frances Tiafoe, quien después de haber caído contra él un día antes, en los cuartos de final, describía: “Golpea la bola con mucha precisión y muy profundo, y encima se mueve increíblemente bien. Es uno de los mejores pegadores que ha tenido este deporte y sientes que te presiona todo el rato, como si la pista fuera haciéndose más y más pequeña”. Sabe bien de lo que habla Alexander Zverev, sufridor otra vez. Rendido de nuevo. Lo da todo el alemán, pero por séptima vez consecutiva —todas las que se han enfrentado desde 2024—, cae frente Jannik Sinner: 6-3 y 7-6(4), en 1h 53m. Ya solo Jiri Lehecka (doble 6-2 a Arthur Fils, en 1h 15m) puede frenar al italiano en este Masters de Miami traducido en un doble monólogo, de naturaleza muy diferente.
Si bien lo del transalpino ya no sorprende, sí lo hace el recorrido del tenista checo, impoluto hacia el desenlace del domingo (21.00, Movistar+). Tampoco ha cedido ningún set, pero en su caso se añade un rendimiento todavía más extraordinario con el servicio. En concreto, Lehecka es el primer jugador que alcanza la final de un mil sin haber perdido el saque desde que lo hiciera el serbio Novak Djokovic en 2018 (Shanghái) y, al mismo tiempo, es el que más veces (56) ha logrado protegerlo en la ruta hacia el episodio definitivo, por delante ahora del croata Goran Ivanisevic (42 en Estocolmo 1992) y del alemán Boris Becker (37 en París-Bercy, ese mismo año). Más que lógica la alegría. Nunca perdió la fe.









