Apple cumple 50 años en plena forma financiera y bursátil, pero con dos retos: no perder la carrera de la IA y elegir un relevo para Tim Cook
“Desde Eva ninguna manzana había representado una tentación tan grande”. La célebre frase atribuida a un periodista de The Wall Street Journal con motivo de la salida a Bolsa de Apple Computers en 1980 sigue vigente hoy en día, cuando la compañía fundada por Steve Jobs y Steve Wozniak el 1 de abril de 1976 en el garaje de sus padres en California está a punto de cumplir 50 años en perfecto ...
estado de salud financiero, pero con múltiples retos por delante que auguran un futuro complejo.
El pasado de Apple está repleto de éxitos para los accionistas. Su historia repetida hasta la saciedad tiende a encumbrar la figura de Steve Jobs como un visionario con propuestas disruptivas e ideas innovadoras. Un genio que desafió al statu quo tecnológico de los años noventa. Tras su muerte a consecuencia de un cáncer de páncreas en 2011, la compañía con sede en Cupertino ha alimentado el mito porque sobre él ha construido su imagen de marca.
Jobs en realidad fue un hombre avanzado a su época. Jobs fue un niño adoptado que siempre se sintió especial. De pequeño ya se interesó por la informática. Insolente y de carácter volcánico, siendo un adolescente llamó por teléfono a Bill Hewlett, que por aquel entonces era su ídolo, para ofrecerse a trabajar en Hewlett-Packard (HP). Pero Jobs no estaba hecho para tener jefes. Así que al terminar la universidad se marchó a la India, donde se convirtió al budismo y tuvo experiencias psicodélicas al experimentar con algunas drogas.














