Suecia-Polonia, Kosovo-Turquía y República Checa-Dinamarca, las otras finales europeas

Italia cumplió ante la inexperta Irlanda del Norte (2-0) y se clasificó para la final de la repesca mundialista, donde se enfrentará a Bosnia, que derrotó a Gales en su campo en los penaltis. No fue un gran ejercicio futbolístico de Italia, una selección con problemas, de poco fútbol, pero que cumplió cuando todos los ojos están puestos en el combinado que dirige Gennaro Gattuso. Fuera del Mundial de Rusia 2018 y del Mundial de Catar 2022, la tetracampeona del mundo se mantiene con vida para estar en la gran cita del próximo verano. Para ello, deberá vencer fuera de casa el próximo martes a Bosnia, que igualó un 1-0 en contra en Gales para acabar pasando en los penaltis después de un 1-1.

Italia tiene un evidente problema de fútbol. Y eso que su inicio de partido ante Irlanda del Norte fue interesante. Diez minutos de acoso que se plasmaron en varios remates sobre la meta de Charles. Uno, de Di Marco, el carrilero del Inter, bastante peligroso. Italia, o lo que los aficionados tienen en su mente de la tetracampeona mundial, solo fue Italia en esos minutos. Su juego se diluyó, al mismo tiempo que su ritmo de juego, lento y desesperante, apenas fluía. Fue en ese ambiente donde creció el juego de Irlanda del Norte. Una selección joven, que, alejándose del tópico del fútbol británico, tocó bien el balón, con continuas combinaciones de su centro del campo. Ocurre, para su perjuicio, que carece de talento y jugadores determinantes. Pero vivió con comodidad durante la primera mitad.